Si soy honesta conmigo misma, alguna vez peco de pedante.
Lo que me lleva inevitablemente a prejuzgar y por ende a rechazar algunas posibilidades. Me pasa mucho con libros que puedan asociarse con el género de la autoayuda o de novela romántica. No creo que sean malos perseejem, recuerda pedante, pero si me parece que son géneros en los que abunda muchos libros impersonales, rellenos de clichés y un poco vacíos. Bueno, yo ya he avisado que a veces peco de pedante. Entonces, ¿cómo llegué a leer "Cómo mandar a la mierda de forma educada"?.
Fácil, como muchas cosas de nuestra era, por recomendación. Este libro ha sido una de las lecturas veraniegas de mi señora madre y ahora también una de las mías. Y no os imagináis lo que me alegro.
El libro habla de los límites, sí, de la importancia de saber ponerlos, ajam, de forma asertiva, claro. Hasta aquí todo normal, pero ¿qué hace especial a este libro?.
Al inicio del libro se habla de los límites y además de explicar que son y porqué son necesarios se insiste de forma casi incisiva que tienes derecho a ellos, que son tuyos, que son de los demás también.
En otras palabras, el libro empieza reforzándote y validándote. Un primer paso muy necesario a la hora de empezar a practicar el poner límites.
Después de esa primera fase aclaratoria y validante cualquier lector/lectora parte con un mismo mapa mental hacia el resto del libro. De esa forma, la autora nos va guiando sobre los tipos de límites que hay y cómo defenderlos cuando no son respetados. A lo largo de esta parte encontramos varias referencias a las creencias limitantes y a modelos educacionales donde se asocian la valía y la bondad personal con ser servicial y sumiso.
Todo este bagaje cultural y social, nos ayuda a entender por qué nos cuesta tanto poner límites si la teoría la tenemos más que aprendida.
Finalmente cierra el libro con tipos de límites y diferentes técnicas para poner para defenderlos. Pues no se afrontan todos de la misma forma. Esta parte tiene de ameno que al final de cada capítulo te puedes encontrar ejemplos de conversaciones. El libro en sí es un alegato al autorrespeto y al autocuidado. Personalmente, me ha llevado a pensar en todas esas mujeres que son el tronco y las raíces de sus familiares cargando con todos los cuidados. Esas mujeres con dificultad de decir no, incapacidad de delegar y con mucha culpa cuando logran alguna de esas dos cosas.
La autora de este libro es Alba Cardalda, psicóloga y divulgadora. Está especializada en psicoterapia cognitivo-conductual, terapia breve y estratégica y en neuropsicología. La verdad es que lo de terapia breve y estratégica me suena un poco fantasía. Un dato llamativo es que viaja mucho, de hecho se refieren a ella como nómada. Siempre me han fascinado las vidas que no son 100% normativas. Si algo de los que te estoy comentando te suena interesante googlea su nombre y bichea por su web.
Libros ligeros, así como este, desenfadados y sencillos son un soplo de aire fresco con olor a libertad.
Lo que me lleva inevitablemente a prejuzgar y por ende a rechazar algunas posibilidades. Me pasa mucho con libros que puedan asociarse con el género de la autoayuda o de novela romántica. No creo que sean malos perse
Fácil, como muchas cosas de nuestra era, por recomendación. Este libro ha sido una de las lecturas veraniegas de mi señora madre y ahora también una de las mías. Y no os imagináis lo que me alegro.
El libro habla de los límites, sí, de la importancia de saber ponerlos, ajam, de forma asertiva, claro. Hasta aquí todo normal, pero ¿qué hace especial a este libro?.
Al inicio del libro se habla de los límites y además de explicar que son y porqué son necesarios se insiste de forma casi incisiva que tienes derecho a ellos, que son tuyos, que son de los demás también.
En otras palabras, el libro empieza reforzándote y validándote. Un primer paso muy necesario a la hora de empezar a practicar el poner límites.
Después de esa primera fase aclaratoria y validante cualquier lector/lectora parte con un mismo mapa mental hacia el resto del libro. De esa forma, la autora nos va guiando sobre los tipos de límites que hay y cómo defenderlos cuando no son respetados. A lo largo de esta parte encontramos varias referencias a las creencias limitantes y a modelos educacionales donde se asocian la valía y la bondad personal con ser servicial y sumiso.
Todo este bagaje cultural y social, nos ayuda a entender por qué nos cuesta tanto poner límites si la teoría la tenemos más que aprendida.
Finalmente cierra el libro con tipos de límites y diferentes técnicas para poner para defenderlos. Pues no se afrontan todos de la misma forma. Esta parte tiene de ameno que al final de cada capítulo te puedes encontrar ejemplos de conversaciones. El libro en sí es un alegato al autorrespeto y al autocuidado. Personalmente, me ha llevado a pensar en todas esas mujeres que son el tronco y las raíces de sus familiares cargando con todos los cuidados. Esas mujeres con dificultad de decir no, incapacidad de delegar y con mucha culpa cuando logran alguna de esas dos cosas.
La autora de este libro es Alba Cardalda, psicóloga y divulgadora. Está especializada en psicoterapia cognitivo-conductual, terapia breve y estratégica y en neuropsicología. La verdad es que lo de terapia breve y estratégica me suena un poco fantasía. Un dato llamativo es que viaja mucho, de hecho se refieren a ella como nómada. Siempre me han fascinado las vidas que no son 100% normativas. Si algo de los que te estoy comentando te suena interesante googlea su nombre y bichea por su web.
Libros ligeros, así como este, desenfadados y sencillos son un soplo de aire fresco con olor a libertad.

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