Este libro lleva en mi lista de pendientes varios años. Lo cierto es que, aunque había oído hablar maravillas de él, me daba cierto fastidio tener que volver a los clásicos de la mitología griega.
Por otra parte, una parte de mí estaba sedienta de una lectura de cierta calidad. De esas que te hacen sumergirte. De esas que te dificultan cerrar el libro. Por lo tanto, si tan bueno era, debía de intentarlo.
Sí, me ha dado muy buen sabor de boca, love it💜. Es cierto que creo que el libro es café para cafeteros; si te interesa la mitología griega, es altamente probable que lo disfrutes.
Algunos de los temas que atraviesan el libro son las temáticas clásicas sobre la inmortalidad y la mortalidad, la fugacidad del tiempo, las deidades, guerras y alianzas. Pero la visión de estos acontecimientos es la de una ninfa. Una mujer que, aunque a ojos de los mortales es una privilegiada en muchos aspectos, entre los dioses no es una más e incluso dan a entender que su estatus es inferior.Para mí una de las cosas más bonitas del libro es que pasea muy bien entre los grises. No hay personajes súper villanos y malignos sin que haya algún interés por detrás. Eso no quita que haya escenas crueles e injustas. Tampoco hay personajes buenos, bellos y bondadosos cual ser de luz bueno aquí mejor me voy a callar porque un poquito sí .
Otro aspecto que me ha ganado es que yo no conocía a Circe. Aunque sí sabía muchas de las historias que la atraviesan, no conocía su historia. Debo añadir también que muchas partes del libro son en primera persona, por lo que vives sus ansiedades y sus angustias.
Es un personaje que vive muchas cosas y a su vez no vive. Vive una parte de su vida aprendiendo unos valores o ideas y otra parte de su vida desaprendiendo muchos de ellos. Es una mujer muy perseverante, a veces incluso sin mucho motivo para ello. Trabaja e investiga con sus manos, conecta con la naturaleza y reniega de su divinidad.
Es un viaje de búsqueda de la identidad de una misma.
La verdad es que es precioso porque llegas a amar mucho a Circe, pero eso no quita que te hace sentir cierto rechazo y vergüenza algunas veces.
El desenlace es muy dulce a mi gusto, pero pasan tantas cosas que de alguna forma sientes que se merece vivir su vida como ella quiera. A veces, menos es más y la aceptación de las cosas pequeñas es la más grande de las hazañas.
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